El popular minorista de moda sueco H&M ha dado un paso importante en línea con las tendencias generales del comercio minorista, eliminando las devoluciones gratuitas para pedidos en línea en ciertos mercados como Noruega y Gran Bretaña, como parte de iniciativas de ahorro de costos y cambios operativos dentro de la industria.
Tradicionalmente, las políticas de devolución generosas han impulsado las ventas en línea, con muchos compradores acostumbrados a pedir varias tallas o estilos y luego devolver lo que no les queda. Sin embargo, el aumento de los costos de envío, el alza de los precios de las materias primas, las presiones en la cadena de suministro y las preocupaciones medioambientales han llevado a las grandes marcas a replantearse este enfoque. Dado que competidores como Zara y Boohoo ya cobran tarifas por devoluciones en pedidos en línea, el movimiento de H&M refleja un cambio más amplio alejado de las devoluciones gratuitas universales.
Bajo las políticas actualizadas, los envíos de devolución por correo pueden implicar un cargo deducido del reembolso, aunque las devoluciones en tienda siguen siendo gratuitas para no penalizar a los clientes que prefieren acudir a locales físicos. Este cambio busca en parte reducir las altas tasas de devolución comunes en el comercio electrónico de moda, que no solo tienen costos financieros, sino también impactos en sostenibilidad, con toneladas de ropa devuelta que, según informes, terminan cada año en vertederos.
Para los modelos, especialmente aquellos que trabajan en fotografía de moda y comercial, la evolución de las políticas de devolución se cruza con la dinámica de la industria, donde la selección de atuendos, la prueba y la presentación son centrales. Cada vez se requiere más que los modelos muestren las prendas con precisión en línea para que los clientes puedan tomar decisiones de compra confiables, reduciendo así la probabilidad de devoluciones. Para agencias de modelos y profesionales del modelaje, mantenerse al tanto de estas tendencias minoristas ayuda a moldear las expectativas sobre sesiones de fotos en línea, guías de tallas y estilismo que refleje ajustes reales.
Las agencias de modelos que trabajan estrechamente con marcas suelen enfatizar cómo los fuertes visuales de producto, guías de tallas precisas e imágenes de modelos bien curadas pueden ayudar a mitigar el alto comportamiento de “probar y devolver” que afecta a muchos minoristas en línea. A medida que evoluciona el comportamiento de compra, las agencias y los modelos individuales pueden encontrar aún más oportunidades en contenido de comercio electrónico, pruebas virtuales y campañas digitales seleccionadas que ayudan a los consumidores a comprar el artículo correcto a la primera.
Más allá del comercio de moda, este cambio en la política de devoluciones destaca cómo las marcas equilibran la experiencia del cliente con la realidad económica. A medida que evolucionan las prácticas de devolución, tanto los compradores como quienes forman parte del ecosistema de modelos —incluidas las agencias que gestionan talentos y reservas— deberán adaptarse a un entorno donde la conveniencia en línea y la sostenibilidad operativa están cada vez más interconectadas.