Nacida en el pequeño pueblo húngaro de Zalaegersze, Greta creció rodeada de animales: perros, gatos, cobayas, conejos e incluso un loro. Su familia está compuesta por su madre, su padre y dos hermanas, Vanessa y Benedetta. Ambas hermanas son modelos, pero Vanessa se ha convertido en el rostro más consolidado de la industria, apareciendo en campañas de Calvin Klein, en la portada del número de septiembre de 2014 de Vogue y desfilando regularmente para diseñadores como Celine, Valentino y Givenchy.
Ver a su hermana modelar despertó el interés de Greta por el modelaje a los 14–15 años. Antes de eso, ni siquiera había considerado una carrera como modelo. «En realidad no tenía idea de lo que quería ser cuando creciera, pero mis hermanas comenzaron a modelar y me inspiré», recuerda Greta. Su historia es un ejemplo perfecto de cómo la influencia familiar puede moldear el camino hacia una carrera en el modelaje.
Describiéndose como divertida, seria y extrovertida, Greta tiene el carisma y la motivación para sobresalir en el competitivo mundo del modelaje. Le encanta viajar a nuevos lugares y conocer gente nueva, experiencias que considera las más emocionantes de ser modelo. La moda, dice, la ha empoderado: «He ganado más confianza en la moda. Tengo el valor de mostrar mi propio estilo y usar ropa atrevida y poco convencional».
Greta admira a Emily Ratajkowski como su modelo favorita, a Alessandro Michele y Anthony Vaccarello como diseñadores y a Patrick Demarchelier como fotógrafo. Sin embargo, cuando se trata de inspiración personal, sus hermanas siguen siendo sus guías. Crecer con hermanas ya establecidas en el mundo del modelaje le dio acceso temprano a consejos sobre poses, comportamiento profesional y comprensión de la industria. «Me he vuelto más creativa en este campo. Puedo seguir mejor el mundo de la moda y lo entiendo mucho más», explica.
Al pedirle un consejo, Greta comparte la orientación que recibió de Vanessa: «Sé tú misma y no dejes que la gente te influencie». Con esta mentalidad, Greta sueña en grande, esperando un día aparecer en la portada de Vogue, mientras considera también una carrera en diseño de interiores. Su personalidad elegante, artística y cool la hace cautivadora tanto dentro como fuera de la pasarela.
Como modelo emergente, el camino de Greta resalta la importancia del mentorazgo, el apoyo familiar y la dedicación en el modelaje. Ella encarna la pasión, la versatilidad y la ambición que toda agencia de modelos busca en nuevos talentos, y está claro que Greta tiene lo necesario para triunfar. Su historia es un testimonio del poder de la inspiración y de las vibrantes oportunidades que esperan en el mundo del modelaje.